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JUAN CARLOS LOYOLA NUÑEZ (Q.E.P.D.)
UN RECUERDO

ANA MARIA RUZ ROJAS
Terapeuta Ocupacional
Jefe Unidad Terapia Ocupacional
Hospital Militar de Santiago |
El trabajo clínico :"Calidad de Vida del Paciente Lesionado
Raquimedular, después de cinco años", es publicado
una vez mas en homenaje a uno de sus autores.
Fue un sentimiento de incertidumbre, con respecto a la invalidez
de este tipo de pacientes, lo que nos motivó tanto a mí
como a dos médicos , entre ellos, Juan Carlos, a realizar
esta investigación, hace ya quince años. Nos inquietaba
conocer como se adaptaron a su nueva forma de vida. Varios de los
pacientes involucrados y que colaboraron con sus experiencias de
vida, en este estudio, pertenecieron o aún pertenecen a CIASFA,
por lo tanto algún vago recuerdo tendrán del Dr. Juan
Carlos Loyola.
Las entrevistas fueron realizadas a los pacientes, visitándolos
en sus hogares o en sus lugares de trabajo, por lo que fue muy agradable
esta actividade, ya que resultó más cálida,
personal y cercana.
Juan Carlos, quedaba admirado del equilibrio emocional de los
entrevistados y de la facilidad con que nuestros pacientes se habían
rehabilitado. Era tal nuestro entusiamo, que después de terminar
la labor del día, íbamos a departir en algún
lugar cercano ("picadas" según Juan Carlos), unos
ricos mariscos o una sabrosa parrillada, todo esto amenizado por
sus chistes y chascarros.
Era un buen tiempo donde yo diría, conocí algo más
del médico propiamente tal. Un hombre sencillo, comprometido
con su rol de Terapeuta de almas, preocupado de sus paciente, más
allá de del aspecto médico. Conversábamos del
entrevistado, observándolo como un todo: con sus aflicciones
cotidianas, sus temores, sus incertidumbres, comprometiéndonos
nosostros espiritualmente con su situación actual.
A veces, notaba triste a Juan Carlos, cuando descubríamos
en alguna entrevista, que una nubecilla gris, ensombrecía
la vida de ese paciente pero también reíamos de buena
gana, cuando nos pasaba alguna anécdota, debido al humor
tan especial que tienen nuestros enfermos.
Fue idea de Juan Carlos, que dedicáramos este trabajo al
Doctor Alfredo Elgueta Parodi, traumatólogo de nuestros entrevistados,
al constatar, el gran aprecio por ellos expresado al referirse a
su médico tratante.
La Investigación resultó interesante, quedamos sorprendidos
con las respuestas, por una parte por los pacientes, quienes presentando
una capacidad física diferente, habían logrado superar
ese tropezón en su vida. Y por otro lado, por nosotros, porque
comprobamos objetivamente que la rehabilitación integral
no es una quimera.
El año 2001, varias veces me expresó Juan Carlos,
el deseo de saber de la vida de nuestros entrevistados, después
de 14 años, y me imagino que otros deseos de él también
quedaron congelados en el tiempo, sin lograr materializarse.
El 1° de Septiembre de ese año, Juan Carlos, Piloto
Civil, además de médicop psiquiatra, voló para
siempre. Yo estuve con él, el día antes y como siempre
ocurre en estos casos, jamás pensé que esa sería
nuestra última conversación. Hablamos de lo humano
y de lo divino, como acostumbrábamos y me contó su
último chiste (que aún recuerdo).
Ahora, ya no conversamos y siento que a veces, me gustaría
comentarle algunas dudas existenciales (como le decía) que
se me presentan, creo que ahí estaríamos desenredando
la madeja, mientras lo encamino hacia el Metro o lo acompaño
a comprar el pasaje del bus para Rancagua o simplemente en un pasillo
del hospital.
Me acuerdo que en la parte más álgida de una conversación
seria y espesa, Juan Carlos me decía ¿te cuento un
chiste?..
Bueno... hay que volver a reír, aunque el alma llore, no
en vano, lo conocí cerca de veinticinco años. A veces,
hablaba yo, otras hablaba él, ambos nos escuchábamos...
Yo tengo muy pocos amigos, entre los cuales, él si se cuenta,
por ello cuando vuelvo hacia el pasado, en mis recuerdos, pienso
que no debo estar triste, porque Juan Carlos ha partido hacia la
eternidad, sino que debo estar alegre de haber contado con su valiosa
amistad.
Juan Carlos, quisiera que me contaras si el náufrago del
protector de pantalla del computador, logró que lo rescataran
de la isla donde se encontraba, eso te tenía tan preocupado.
Que entretenido irá a ser el día en que nos volvamos
a encontrar ¡vamos a tener tanto de que conversar!
"Sólo cerró sus ojos a la luz de la vida, para
abrirlos al sol de la eternidad"
ESTUDIO DE LA CALIDAD DE VIDA DEL PACIENTE LESIONADO RAQUIMEDULAR
DESPUES DE CINCO AÑOS
Psiquiatra Dr. Juan Carlos Loyola
Terapeuta Ocupacional Ana María Ruz
Fisiatra Dr. Ricardo Eckardt
Se estudiaron 21 lesionados Raquimedular , con 5 a 14 años
de evolución, de una edad promedio de 33 años, la
mayoría varones Parapléjicos, cuya Etiología
más frecuente fue traumática con predominio de lesión
dorsal y lumbar, mediante entrevistas semiestructuradas, exámenes
clínicos y estudios de fichas médicas.
Comprobamos que después de su lesión, la mayoría
sigue estudiando, trabajan en forma estable, se casan, y la integración
al medio social y familiar es buena. Hay escasa dependencia en la
deambulación en los parapléjicos, pero no así
en los tetrapléjicos.
La mayoría tiene una vida sexual activa con dificultades
en la erección y eyaculación. Las caricias son fundamentales,
así como la satisfacción de la pareja.
No se encontró diferencia de patología psiquiátrica
en relación a la población general, ni predominio
de algún tipo de personalidad.
Palabras claves: TETRAPLEJICA, PARAPLEJIA, LESION RAQUIMEDULAR.
En nuestro trabajo habitual en un medio intrahospitalario, hemos
observado que, con frecuencia, familiares de pacientes lesionados
raquemedular presentan una reacción psicológica muy
intensa inmediatamente después del accidente, en donde lo
más llamativo es la incertidumbre con respecto al futuro
del paciente no tanto en lo vital, sino en la invalidez y sus consecuencias.
Este mismo sentimiento lo hemos percibido también en el personal
médico.
Algunos trabajos publicados en revistas extranjeras señalan
que, luego de un período de cambio que va como mínimo
de dos a tres años, hay una buena rehabilitación desde
el punto de vista físico, psíquico y social (1). Reconociendo
la escasez de trabajo en nuestro medio, es nuestra experiencia que,
luego de un período más o menos largo, muchos pacientes
presentan una rehabilitación casi completa, en donde las
secuelas son una limitación pero no una invalidez. Para objetivar
esta impresión hemos estudiado ha pacientes tetra y parapléjicos
con evolución que van de 5 a 14 años, después
del punto de vista familiar, social, laboral y psicológico.
SUJETOS Y METODO:
Se estudiaron 21 pacientes de un total 29 lesionados raquimedulares,
que estuvieron hospitalizados en el Hospital Militar de Santiago,
en el período comprendido entre el 1975-1984. De los restantes,
2 habían fallecidos, 2 sé negaron a participar, 3
vivían en localidades lejanas, 1 no fue posible ubicarlo.
No se consideraron para el presente trabajo, los pacientes que presentaron
una alteración reversible o que fallecieron en el primer
año de evolución. El tiempo mínimo de evolución
es de cinco años.
El promedio de edad al momento del estudio fue de 33 años
y la media de 31 años. En el momento del accidente el promedio
fue de 22 años y la media de 21 años. El tiempo transcurrido
desde su lesión fue de 10 Años en promedio y la media
de 11 años.
A todos los pacientes se le realizó una entrevista semiestructurada
que consideraba aspectos médicos, psicológicos, socio
económicos, familiares, laborales y provisionales también
un examen clínico y estudios de sus fichas médicas.
Las entrevistas fueron realizadas en conjunto por los autores del
estudio y fueron aplicadas en los domicilios o lugares de trabajo
de los pacientes.
Sólo tres de ellos fueron entrevistados en el Hospital con
ocasión de controles médicos.
RESULTADOS:
De los 21 pacientes estudiados 14 eran parapléjicos (11
varones) y 7 tetrapléjicos ( 6 varones).
La etiología predominante fue traumática (14 pacientes),
5 pacientes tuvieron heridas de bala y en 2 hubo una probable etiología
vascular.
Se ha excluido la etiología tumoral porque en esos pacientes
la evolución de su cuadro pléjico fue breve, pues
luego del tratamiento evolucionaron hacia la recuperación
o fallecieron antes del año de evolución.
Más de la mitad de los pacientes presentaban lesión
dorsal o dorsolumbar (13), un tercio lesión cervical (7),
dos de ellos lesión a nivel de la cola de caballo y uno lesión
lumbar.
El tiempo de hospitalización fue de menos de 6 meses hasta
5 años con una media entre 1 y 2 años.
Antes del accidente seis pacientes estaban casados y 15 solteros
, posterior a este la relación se invierte y al momento del
examen hay 13 pacientes casados, 6 solteros , 1 viudo y 1 separado.
Antes de sufrir la lesión todos los pacientes vivían
con su familia, haya sido esta de tipo nuclear o extendida.
La actitud de la familia frente al accidente fue de sobreprotección
en catorce pacientes, entendiéndose éste como un afán
de ayuda y preocupación excesiva que coartaba el desarrollo
del paciente y sus posibilidades. Una actitud de rechazo al paciente
se presentó en dos casos, entendiéndose éste
como una falta de preocupación por las necesidades más
básicas del paciente. ( Lavado de ropa, útiles de
aseo, etc.)evitando incluso visitarlos. En cuatro casos la respuesta
fue de indiferencia, pues había preocupación por los
aspectos materiales de la situación con despreocupación
de lo espiritual y afectivo. Sólo en un caso apreciamos una
respuesta adecuada y asertiva del grupo familiar, destacando que
ésta se dio en la familia de un paciente profesional, en
un hogar estable con hijos adolescentes.
Al momento del examen 19 pacientes viven con su familia, 14 de ellos
en familia nuclear y 5 en familia extendida; sólo 2 viven
solos. Catorce pacientes definen la integración familiar
como buena 2 como mala y 5 como regular. Se entiende como buena
cuando existe comunicación, comprensión y amor.
De los pacientes varones 12 son jefes de hogar, siendo el apoyo
económico fundamental de la familia. Otros cuatro pacientes
aportan en forma significativa sobre un 50% del ingreso total del
grupo familiar. Si incluimos a las mujeres, en total 13 son jefes
de hogar y 5, sin serlo aportan más del 50% de ingreso de
su grupo familiar.
Cabe destacar aquí que 17 pacientes tienen algún tipo
de jubilación por su lesión; sólo un varón
no tiene pensión. Once pacientes trabajan, seis de éstos
trabajan en instituciones que asignan cupos para impedidos y cinco
lo hacen en forma independiente, dos de éstos últimos
son artesanos. También hay dos pacientes que están
estudiando. Del total de once pacientes, diez trabajan en forma
estable y al momento del examen llevaban más de un año
en el mismo puesto. Sólo uno de ellos presenta marcada inestabilidad
laboral.
Lo usual es que los pacientes destinen entre un 20% a 30% de sus
ingresos económicos a aspectos relacionados con su enfermedad,
sean éstos gastos médicos, hospitalarios, aparatos
ortopédicos, traslados etc.
A la fecha del accidente 14 pacientes estaban cursando o habían
egresado de enseñanza media, 4 de la enseñanza superior
y 3 de educación básica, 16 pacientes eran miembros
de F.F.A.A. ; 3 eran estudiantes, 1 dueña de casa y uno sin
ocupación. En el momento de nuestra evaluación 11
pacientes habían alcanzado un nivel de escolaridad superior
(universitario, Instituto Profesional o Técnico). 7 tenían
enseñanza media completa o incompleta y 3 mantenían
enseñanza básica. Once pacientes realizaron cursos
después del accidente (Contabilidad, Química, Diseño
Publicitario, etc.)
Analizando aspectos sociales, sólo un paciente relató
vivir con su familia y no tener amigos, se mantenía sin salir
de su casa. El resto manifestó tener amigos, y llevar una
vida social normal, saliendo solos a la calle la gran mayoría
(15); el resto sale con ayuda. Los pacientes que salen solos suben
y bajan sin ayuda las escaleras del metro, hay uno incluso viaja
en micro. Llama la atención que, la mayoría participa
en una Institución que reúne a Impedidos en Acto de
Servicio de las F.F..A.A;. sus amistades no tiene relación
con este grupo. Dieciséis pacientes van solos a sus fiestas
o reuniones de amigos y algunos incluso bailan en su silla de ruedas
.
Diez pacientes practican deportes, de preferencia Basquetbol, natación
y tenis de mesa. Es importante destacar que un tetrapléjico
practica natación y levantamiento de pesas-
En cuanto a las modificaciones arquitectónicas realizadas
en su casa, sólo en dos casas se han observado modificaciones
sustanciales, siendo ambas viviendas diseñadas específicamente
para ellos
.
El resto sólo realizó modificaciones simples (10 pacientes)
o no hizo modificaciones (agrandar puertas; hacer rampas de acero,
barras matinales en el baño. Etc.) Lo mismo sucedió
con las adaptaciones o dispositivos de ayuda para independizarse
en las actividades de la vida diaria, los que fueron sistemáticamente
rechazados por los pacientes, aduciendo no querer sentirse diferentes
a los demás.
Estudiamos también la sexualidad y fertilidad de los pacientes,
observándose que los 19 que ya habían tenido experiencia
sexual antes del accidente, sólo 1 no las reinició
después, y de los 2 que no habían tenido experiencia
sexual previa, 1 de ellos en la actualidad lleva una vida sexual
activa. El reinició de la actividad sexual con posterioridad
al accidente, se produjo antes de 6 meses en 5 pacientes, entre
6 meses y 1 años en 5 pacientes, entre 1 y 2 años
en 6 pacientes y en más de 2 años en 6 pacientes y
en más de dos años en 3 pacientes. Todos nuestros
pacientes presentan lívidos, siete de ellos la definen como
atenuada y el resto como normal. La relación sexual fue definida
como satisfactoria por todos ellos y el énfasis estuvo dirigido
especialmente a las caricias de las zonas sensibles ( cuello, pechos.
,labios, orejas etc.) y a la satisfacción de la pareja. Once
pacientes manifestaron tener erección suficiente para el
coito, siendo esta erección de características reflejas.
En tres pacientes la erección fue insuficiente para el coito,
un parapléjico no tenia erección y dos poseían
prótesis. Diez pacientes varones no presentaban eyaculación
y cuatro la presentaban en forma muy ocasional, sólo tres
tenían eyaculación frecuente en sus relaciones sexuales.
Sólo tres pacientes presentaban orgasmo y uno de ellos lo
describía como sensación muy particular en el vientre.
Antes del accidente siete pacientes tenían hijos, después
de éste cuatro pacientes varones fueron padres y uno recurrió
a la adopción.
Al evaluar clínicamente la presencia de patología
psiquiátrica, y en especial cuadros depresivos, se pudo constatar
que sólo un paciente estaba cursando una depresión
de tipo reactivo y todos los demás se encontraban en buen
estado de salud mental. No se pesquisó predominio de un tipo
de personalidad especifica.
CONCLUSIONES
Los pacientes siguen estudiando, trabajan en forma estable, se
casan y la integración al medio social es buena. Esto concuerda
con datos aportados por la literatura, donde se señala que
la calidad de la vida lograda por muchos lesionados raquimedulares,
es sorprendentemente buena. ( 2)
Es digno destacar que en su mayoría son el apoyo fundamental
del hogar en lo económico, resaltando aquí la importancia
de la previsión que les permitió una mejor rehabilitación,
dándoles no sólo posibilidad de estudio o menos urgencia
de trabajo, sino también un lugar digno en el seno familiar.
También es importante destacar que la mitad de los pacientes
que trabajan lo hacen en Instituciones que asignan cupos para impedidos
( Capredena , Teletón ) iniciativa que nos parece digna de
imitar por otros Centros Laborales o Empresas.
Creemos que es fundamental educar a la población, pues muchos
empleadores han señalado que prefieren pagar un sueldo para
así cumplir con una obligación moral y a la vez obtener
ciertas franquicias tributarias, pero que el parapléjico
no vaya a trabajar pues interfiere emocionalmente con los otros
trabajadores o con el público.
Encontramos escasa dependencia en aspectos tales como deambulación,
traslado, trámites administrativos, etc. Pero la situación
es diferente si tomamos sólo el grupo de tetrapléjicos,
los cuales presentan una buena integración al medio Social
son más dependientes, necesitando ayuda para desplazarse
o para salir a la calle (3)
La práctica de deportes es frecuente de observar (en la mitad
de los casos). La que incluye una diversidad de ellos, destacando
el Basquetbol y la natación. (4)
A pesar que la literatura recomienda efectuar cambios arquitectónicos,
adaptaciones y dispositivos de ayuda para las actividades de la
vida diaria(5), nuestros pacientes las rechazaron sistemáticamente,
señalando que los hacen sentirse diferentes al resto de las
personas. No así la silla de ruedas, la cual es integrada
a su propia imagen corporal (69.
Pensamos que estas modificaciones pueden ser muy útiles para
los pacientes, peso no deben ser impuestas, sino que deben contar
con la participación del paciente en la decisión,
previa labor educativa.
La gran mayoría de los pacientes presentan una vida sexual
activa, aunque algunos cambios, lo que ésta de acuerdo con
trabajos extranjeros (6). Todo los pacientes conservan lívido,
pero hay dificultad en la erección y eyaculación.
Las caricias ocupan un lugar muy trascendente en la realización
del acto sexual y también la satisfacción de la pareja.
El énfasis en lo espiritual es aceptado por todos, pero no
en forma espontánea, sino que después de la entrevista
dirigida.
No se encontró mayor frecuencia de patología psiquiátrica
o cuadros depresivos, con relación a la población
general, ni predominio de algún tipo de personalidad, lo
que está de acuerdo con otras publicaciones (2,7,8).
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